martes, 27 de abril de 2010

Necesidades: Voluntad de hierro


Había ido a pasar el fin de semana a Miajadas, en Extremadura, a casa de mi madre; cuando me tiro más de cinco o seis semanas sin pasar por allí me llama por teléfono y me pone voz de pena, “Bueno, y ¿cuándo vas a venir?”. Entonces, a la semana siguiente cojo el coche y me voy con la música a otra parte, más bien al pueblo, a disfrutar de la mano de mi madre en la cocina, de sus historias y sus bromas.

El sábado pasado mi madre me dejó sola, “Me voy un ratito a jugar al dominó con las vecinas, no me esperes levantada”. Así que me dije, “Perfecto, me pongo una película de las mías” Tranquilo todo, a esas horas lo único que se oye por aquellos parajes es la oscuridad de la noche, una sensación agradable, de bienestar, me inunda en esos momentos. Tumbada en el sillón, con una cerveza, unas aceitunas y “Los siete Samurais” de un director japonés que ahora no recuerdo.

Concentrada en la pantalla, mi sonrisa eterna.

De golpe se va la luz, que es cierto que eso de quedarme a oscuras no me hace mucha gracia, pero mi razón me lleva a la cocina, con un mechero y una vela me acerco al panel donde están todos los interruptores de la luz. No me da tiempo a tocar ninguno y oigo un “clic”, la lámpara de la habitación de invitados se ha encendido, y les aseguro que no tiene mando a distancia. Me quedo unos instantes parada, indecisa, al final mi poco valor me lleva hasta la habitación encendida. Cuando entro la lámpara se vuelve a apagar, otro “clic”.

Después toqué los interruptores y volví a mi película.

A la mañana siguiente se lo comenté a mi madre:

- Oye, ¿la lámpara de esa habitación, la de hierro, está rota o algo?

- No, se enciende y se apaga ella cuando quiere.

- ¿Tendrá el casquillo flojo?

- Le he cambiado la bombilla, el casquillo y revisado los cables, todo está bien. Con el inconveniente de que tiene vida propia.

- No lo entiendo.

- Ni falta que te hace.

9 comentarios:

Erelea dijo...

Pregunta a Curro Armenio, que se entiende bastante bien con los fantasmas.

Un saludo Recuerdos.

BLANCO dijo...

El fantasma de Kurosawa.

Vanessa dijo...

Tendrá la bombilla de bajo consumo, y se enciende y se apaga de vez en cuando para ahorrar, jaja!!
Besos.

Recuerdos perdidos dijo...

Sí Erelea, Curro se entiende muy bien con ellos.

Eso era Blanco, el director se llamaba Kurosawa, esta memoria mía.
No se me habría ocurrido pensar en su fantasma.

Puede ser Vanessa, con esto de la crisis.

Un saludo a los tres.

Curro Armenio dijo...

Los fantasmas son gente seria y formal, muy circunspecta.
Los juegos de luces son más cosa de duendes.

David dijo...

Pues sí, como ha dicho alguien, Akira Kurosawa y sus samurais. En cualquier caso todo tiene una explicación terrenal. Si te gusta el tema sobrenatural no llames al electricista y déjalo así pero si prefieres disfrutar de tus películas en un ambiente tan agradable como el que señalas... pues algo habrá que hacer. A mí la sensación de tranquilidad que apuntas al principio del post me seduce. ¡Cómo me gustaría ver una película sin que me molestase nadie! Y con electricidad, claro.

Recuerdos perdidos dijo...

Curro, los duendes son unos bromistas por lo que veo.

David, ver una película tranquilo es fácil (si no hay duendes pululando). En la soledad del hogar pones la película y te dejas llevar.

Un saludo.

Miguel dijo...

Esta historia me suena a fantasmas. ¿Has mirado si algún fantasma anda últimamente por ahí...? o a lo mejor será otra cosa. Una cosa que un electricista podría arreglar. No sé, pero a mí me hubiera gustado más que hubiera sido la primera opción. No sé, pero habría sido más emocionante...

Un beso.

Recuerdos perdidos dijo...

Miguel, el mundo de los fantasmas, los duendes y las brujas es encantador e inocente. Seguramente habrá sido un duende.

Un beso.