martes, 4 de mayo de 2010

Necesidades: Sinsabor


Cuando la vi mi cuerpo se congeló, no podía mover ni un músculo, me quedé sentado en el asiento trasero del autobús oliendo cada gesto suyo. Seguía con su cuerpo lleno de curvas gigantescas, ¿cuánto hacía que no sabía nada de ella?, ¿diez?, ¿once años?

Por entonces yo era un niño con las hormonas descontroladas, mis quince años llenos de sueños eróticos, de ganas de aprender esa parte que en el colegio redujeron al “Aparato genital femenino”. Ella rondaría los diecisiete años, se volvió loca conmigo, serían mis ojos me supongo. Estábamos en el mes de octubre, llevábamos tres semanas de relación, háganse una idea del tipo de relación que uno de quince y una de diecisiete pueden tener. Quedamos para ir al cine, nos dimos un buen atracón en la última fila, lo normal, lo usual. Después paseamos cerca del río, en plan cariñoso-pegajoso, el paseo terminó debajo de un puente, en la oscuridad tanto ella como yo perdimos la virginidad.

Ahora que lo veo en la distancia, la que da el fracaso y la edad adulta, reconozco que yo no estaba preparado para ello, que no tendría que haber sido así, ni tan temprano, ni allí. Y de pronto, hoy me la encuentro, está sentada aquí delante hablando por el móvil.

- De acuerdo allí estaré, pero no olvides que si incluye mamada son cien euros más. La tarifa es la misma para todos...No, no pienso rebajarte nada, ¿¡qué te piensas que soy!? ¿Las hermanas de la caridad?...

No doy crédito a lo que oigo, a lo que sale de sus labios, o no quiero creerlo. Me bajo en la siguiente parada, me mareo, este final no me gusta nada.

11 comentarios:

Vanessa dijo...

Uff!! vaya final!
Después de tanto tiempo sin verla y se encuentra con eso!
No me gustaría a mí tener sorpresas de este tipo.
Besos.

La abuela frescotona dijo...

BUENO, LA VIDA ES DIFERENTE PARA TODOS, ALGUNOS VIVIMOS COMO PODEMOS, NO COMO QUEREMOS.
SOLO TENEMOS QUE ATESORAR LOS BELLOS RECUERDOS.
UN ABRAZO QUERIDA AMIGA

Recuerdos perdidos dijo...

Vanessa la caja tiene diversas sorpresas, en este caso es un sinsabor.
¿No has vivido alguno en tu vida?
Un saludo.

Recuerdos perdidos dijo...

Abue es cierto, vivimos como podemos, pero a veces es también un "como queremos".

Un beso.

Vanessa dijo...

Sí, muchos sinsabores, pero de este tipo no. Quizás cosas más esperadas, no tan sorprendentes.
Un abrazo.

Curro Armenio dijo...

¡Uf! ¡Uf! ¿La vida puede llegar a ser tan dura?

(No me contestes. Ya me sé la respesta).

Anónimo dijo...

Pues a mi este final me encanta. Es genial. Mónica

Recuerdos perdidos dijo...

Pues pensé que no te iba a gustar.

Bisous et á jeudi!

Miguel dijo...

¡Qué fuerte...! ¿no? A mí también se me pondría mal cuerpo si me enterara de una cosa así...

un beso.

David dijo...

Pero la vida está llena de finales así, de los que no te suelen gustar. A veces y con suerte, también de prometedores principios.

Hugo Coopel dijo...

Que final tan... sorprendente. Me gustaria saber que es de muchos de mi antiguas relaciones adolescentes.

Buen blog. Seguiré por aqui.
Saludos