jueves, 7 de octubre de 2010

Necesidades: Breve y facilón



Cuando amo, amo mucho, muy fuerte, tanto que la dama se asusta y sale por patas. Mis amigos dicen que soy un caballero español a la antigua, que con treinta y tantos uno no puede ser tan transparente, "¡Chacho que hasta se te nota cuando mientes!". Por eso he aprendido a decir la verdad, porque de actor moriría de hambre. De esta manera yo sigo siendo yo y mis defectos perfectos, y los cabrones de mis amigos, todos han conseguido su media naranja, me pagan las copas para que les cuente mis desventuras, se ríen a mi costa o yo bebo a costa de ellos, depende de la mirilla que se utilice. Ellas son siempre preciosas, siempre tan inteligentes, independientes y bien habladas que tiemblo cuando nos citamos. Suele ser una cena en un japonés, una película en la filmoteca, un café en el centro o una copa en cualquier bar con gente.
Antes de salir me mentalizo, "No seas tan caballero, no seas tan caballero...", y ¡Pum!, en unos minutos me veo abriéndoles la puerta del coche, sujetándoles el abrigo, ayudándolas a subir un escalón,...Pero esta noche me he propuesto dar un giro y ser más "macho" macho.
*
- Paco, ¿cómo te fue anoche? - ante un vaso de licor todos me miran, es Pedro el que pregunta.
- Bien, muy bien. Casi perfecta.
- ¿La noche?
- No ella.
- ¿Por qué casi?
- Porque tuvimos que hacerlo en el coche, ¡qué incomodidad!.
- ¿Pero ella no era abogada e independiente?, quiero decir, que casa propia tiene verdad.
- Sí pero a ti se te ocurrió pasar el fin de semana en casa de mamá.


4 comentarios:

Houellebecq dijo...

ja,ja, un ejemplo de cómo montar una historia en muy poco espacio y tal y como exigen los cuentos, con final inesperado o gracioso o sorpresa. Bien reflejado el mundo de los amigos que siempren te presionan en una dirección o en otra aunque no digan nada, sólo por el peso de sus triunfos. Todos con su media naranja...

Miguel dijo...

Si el coche es incómodo, no lo niego, pero vale para eso. Y si hay pasión, allí se puede desfogar uno. El que más y el que menos guarda un buen recuerdo del coche.

Un beso.

Curro Armenio dijo...

No sé por qué pero tengo la impresión de que las vacas tienen poca memoria. O quizá es que perdonan pronto y por eso olvidan.
Suena bien, de cualquier modo.
Un beso.
(La palabra clave es "exidall", que suena como a medicamento para desterrados melancólicos).

Recuerdos perdidos dijo...

Curro:
Compraré unas cuantas cajas de "Exidal" en la farmacia de guardia. Creo que las vacas tienen poca memoria, minúscula, pero sus estómagos son tan grandes que allí pueden almacenar sin límite.
Un beso.

Houellebecq:
Gracias.

Miguel:
No me había parado a recordar mis momentos de coche, y ahora que lo comentas me he puesto colorada. Un saludo